ACTUALIDAD

Sep
20

Prueban en diabéticos un parche subcutáneo de células madre que evita las inyecciones de insulina  

 20 de septiembre de 2017 | 9:00 am   

El PEC-Direct, un parche frente a un páncreas improductivo. Foto ViaCyte Inc.

La firma norteamericana ViaCyte, un laboratorio de California especializado en medicina regenerativa, ha anunciado los primeros ensayos clínicos de un parche subcutáneo con células madre concebido para que los pacientes de diabetes Tipo 1, la versión más grave de esta enfermedad, puedan desterrar de su vida diaria las inyecciones de insulina.

El PEC-Direct, éste es su nombre, se inserta quirúrgicamente bajo la piel del antebrazo del paciente para revolucionar con un nuevo e imaginativo concepto el uso terapéutico de las células madre. De hecho, su misión no es regenerar y restablecer las funciones de un páncreas incapaz de producir la hormona de la insulina, sino actuar en sí como órgano sustitutorio, liberándola automática y directamente al flujo sanguíneo para regular los niveles de azúcar.

El parche ha sido implantado en dos pacientes, uno en Estados Unidos y otro en Canadá, con diabetes Tipo 1 de alto riesgo, siempre a la espera de valorar riesgos y resultados. La previsión es que en tres meses generen islotes pancreáticos capaces de suplir la función del órgano dañado. “Esto no es una verdadera cura porque no abordamos la causa autoinmune de la enfermedad, pero sí puede ser un modo de reemplazar las células desaparecidas”, explicó Paul Laikind, presidente de ViaCyte.

De los 422 millones de diabéticos en el mundo, el 10% sufre la modalidad Tipo 1 (no producción de insulina), mucho más grave que la del Tipo 2 (insulina mal gestionada), ya que esta última puede controlarse con tratamientos convencionales, dieta sana y actividad físic

Sep
18

Seis detenidos en Japón por terapias ilegales con células madre de cordón umbilical  

 18 de septiembre de 2017 | 9:00 am   

La Ciudad de las Ciencias de Tsukuba, de donde provenían las unidades de células madre.

La policía japonesa ha detenido a seis personas implicadas en la comercialización de costosos tratamientos basados en el trasplante de células madre de cordón umbilical que se realizaban fuera del control de las autoridades sanitarias, vulnerando así la ley que desde 2014 regula este recurso terapéutico.

La legislación nipona exige que, salvo en enfermedades con terapias muy reglamentadas como la leucemia, los trasplantes de células madre deben ser notificados siempre al Ministerio de Salud para su visto bueno y control, algo que nunca hicieron los detenidos.

Entre ellos destacan el médico que aplicaba estas terapias y el director de un banco privado de sangre de cordón umbilical de Tsukuba, una Ciudad de las Ciencias construida en el área metropolitana de Tokio, donde tienen su sede numerosas firmas tecnológicas y biotecnológicas.

El referido banco privado de cordones umbilicales quebró en 2009 y sus fondos biológicos comenzaron a ser utilizados para comercializar costosos tratamientos médicos de entre 26.000 y 35.000 euros. En ellos también recurrían a células madre de placenta.

Algunos de estos tratamientos se circunscribían al ámbito de la medicina cosmética o estética y otros postulaban la curación de graves enfermedades como el cáncer de colon. Ninguno de estos trasplantes eran legales por recurrir a terapias no acreditadas ante la comunidad científica ni aprobadas por las autoridades para su uso clínico.